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December 12, 2016 16:55
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Hospitales colapsados, el banco de sangre destruido, las ambulancias y los vehículos de rescate sin poder circular, las escuelas paralizadas y los edificios deshechos forman el escenario de Alepo, la ciudad siria más destruida por la guerra.

La ofensiva sobre Alepo está a punto de convertirse en la principal victoria del régimen del presidente sirio, Bashar al-Assad, gracias a que el ejército presionó a las fuerzas rebeldes que están desabastecidas y exaustas.

Desde el 2012, el lugar está dividido entre el gobierno sirio y las milicias rebeldes en una guerra que no dio ningún respiro. De acuerdo a el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, los bombardeos de las últimas dos semanas de las fuerzas del gobierno han dejado más de 310 víctimas civiles. Los ciudadanos temen ser blanco de balas y su abastecimiento de agua y comida está en peligro.

El fin de la ofensiva podría resolverse mañana en una reunión entre el canciller ruso, Serguei Lavrov, y el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, en Ginebra. En el encuentro tratarán ''asuntos técnicos'' sobre la situación de Alepo y la salida de los rebeldes de los barrios al este de la ciudad.

En esta línea, los militares rusos, que se negaron por semanas a conceder una tregua, anunciaron ayer un cese del fuego para facilitar la salida de los rebeldes y de miles de civiles. El anuncio ruso, aliado del gobierno sirio, llevó a que se detuvieran los ataques en la ciudad.

Sin embargo, la aviación del régimen sirio realizó, al menos, 12 ataques contra los últimos rebeldes que controlan el este de la ciudad hoy, indicó el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos.

El presidente sirio aseguró que ''la guerra no terminará hasta que el terrorismo no sea eliminado'', en el diario Al- Watan donde declaró, además, que cualquier grupo que se manifieste en su contra eran terroristas.

La ciudad está destruida

Como consecuencia de la guerra, ''la ciudad está casi muerta'', dijo el director del departamento forense en los territorios rebeldes, Mohammed Abu Yaafar. Ya no queda ningún hospital en funcionamiento al igual que las escuelas y los hogares que fueron atacados. Además, se agotaron los suministros esenciales y lo que tienen para abastecerse es pan a pesar de que, según el alcalde, ''no se podrá garantizar más''.

Alepo G. OURFALIAN - AFP

Se estima que entre 500 y 800 personas murieron el la ciudad desde el comienzo de la ofensiva que dejó más de 3000 heridos. De acuerdo al alcalde del sector rebelde, Birta Haji Hassaj, muchos de los 325.000 habitantes de la ciudad se escaparon hacia el norte o oeste de la ciudad controlada por el gobierno.

ALEPO

Sin embargo, los heridos no pudieron. 'No pueden hacer otra cosa que esperar la muerte'', afirmó Haji Hassan. Ayer se reportó la evacuación de 118 personas con alguna discapacidad y de otros 30 civiles que necesitaban asistencia pero que estaban en un lugar aislado como consecuencia de los combates.

Cientos de desaparecidos

Hay cientos de hombres sirios, menores de 50 años. que desaparecieron al pasar por áreas controladas por el régimen sirio en la ciudad y que fueron separados de sus mujeres e hijos, alteró la ONU hoy.

Sus familiares han informado que perdieron el contacto con ellos luego de que huyeron de los lugares controlados por la oposición hace una semana o diez días. Además, hay 150 activistas dentro del área de los rebeldes que ''temen ser detenidos por las fuerzas gubernamentales si intentan salir'', indicó un portavoz de la Oficina del Alto Comisionado la ONU para los Derechos Humanos, Rupert Couville.

"Dado el terrible historial de detenciones arbitrarias, tortura y desapariciones forzosas de las fuerzas gubernamentales, nos encontramos profundamente preocupados por el destino de estas personas", dijo Colville.

Fuente: En base a AFP

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